Categoría: Libro “La Danza de la Vida”

  • La levedad nos abre los caminos de la integración.

    La levedad nos abre los caminos de la integración.

    Cuando te mueves lentamente, cada célula de tu cuerpo recibe esta información de manera física y la reproduce en las otras facetas de tu vivir, se apaciguan las emociones, se dulcifica el intelecto, se equilibran los instintos, en un efecto en cadena que hace plena la vivencia propuesta en Biodanza. Dancemos en la lentitud y en la levedad procurándonos posibilidades ciertas de integración.

    Etéreos como la suavidad,
    livianos como nubes de verano,
    gentiles como una caricia,
    brillantes como la luna de abril.

    Extracto del libro “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”

  • Las danzas inducidas en biodanza nos posibilitan conectar con otras personas,

    Las danzas inducidas en biodanza nos posibilitan conectar con otras personas,

    hallando una sensación de fusión, generada por la música, el ambiente protegido y calificador.

    Al estar cerca de otras personas, tanto cerebro como corazón entran en una sincronía con los otros corazones cercanos, al danzar en ritmo común este efecto se potencia.


    El grupo conforma la matriz en donde ocurren las transformaciones, un ser nuevo que pulsa como un todo afectivo, cada participante principal elemento de este todo cambiante y en equilibrio.

    Somos los transformadores del universo,
    juntos nos hacemos poderosos,
    somos un nosotros de luz,
    parte del magnífico concierto de la existencia
    .

    Extracto del libro  “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”

  • El ritmo común, crea vínculos en la comunidad.

    El ritmo común, crea vínculos en la comunidad.

    El ritmo común representa alianzas amigas en pos de un mismo objetivo. Cada vez que confiamos en el otro, el propósito a alcanzar está mas cerca, cada vez que hacemos partícipe al otro, el ánimo de llegar al final, se acrecienta; se provoca un movimiento hacia delante que proyecta nuestra luz y la lleva a iluminar caminos nuevos, posibilidades creativas de concretar la voluntad de la comunidad.

    Tomados de la mano,

    comenzamos un viaje al compás de la música,

    un diálogo silencioso,

    en el que sólo existe el presente, nosotros.

    Extracto del libro  “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”

  • La fluidez.

    La fluidez.

    nos conecta con nuestro interior, abre puertas para explorar el misterio de vivir..

    Ralentizando los movimientos nos comunicamos con nuestra expresión más esencial…

  • Nuestra presencia es parte importante de la identidad.

    Nuestra presencia es parte importante de la identidad.

    En el acto de exaltar mi presencia, implícitamente agradezco ser parte de la raza humana. Cada célula de las que componen el alma de mi ser, brilla con una intensidad diferente. Se trasparentan los muros, se aligeran las cargas ancestrales, se establece un vínculo con la naturaleza, un pacto sagrado con la existencia.
    En cada paso, miras adelante con coraje sereno, con pasión, con alegría, experimentando el placer de estar vivo. Inmerso en la paz de poder mostrar que lo sagrado reside en tu interior desde antes de nacer, que la luz de tu mirar se intensifica al enamorarte de ti mismo, que este acto de amor se transmite a los demás de manera natural y profunda, en una alianza con la especie.

    Somos creadores de luz,
    y nos hacemos reales al compartirla con los demás.
    Somos seres sagrados, nacimos así.
    Somos parte de una estrella, desde el principio de
    los tiempos.

    Extracto del libro  “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”

  • El sinergismo nos facilita el movimiento natural de nuestro cuerpo.

    El sinergismo nos facilita el movimiento natural de nuestro cuerpo.

    Cada vez que caminamos, acompasados por el sinergismo de brazos y piernas, ahorramos energía en el movimiento, facilitamos que todo nuestro ser se mueva hacia adelante, encontramos la fuerza necesaria para dar el paso siguiente hacia el encuentro de nuevos momentos, alcanzando objetivos y metas o simplemente disfrutando de un movimiento pleno de sentido.

    La mirada hacia el frente, el pecho disponible, el cuerpo sereno, conforman un único momento presente, es la vida, que nos llena de alegría y de vigor, que nos habla de la pertenencia a la especie humana.

    Sumergidos en la naturalidad de ser humanos,
    nos dirigimos a explorar un trozo de presente.
    Dando los pasos que nos sostendrán,
    en el camino hacia la totalidad.

    Extracto del libro  “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”

  • La fluidez nos muestra otros caminos, nuevas percepciones para renovar la mirada y el movimiento.

    La fluidez nos muestra otros caminos, nuevas percepciones para renovar la mirada y el movimiento.

    Cuando nos convertimos en un “fluido”, encontramos nuevas maneras de hacer las cosas, nos volvemos creativos reeditando la manera de caminar, la manera de ver, la manera de estar.

    Las formas de movernos cuando estamos fluyendo en soledad, cambian cuando decidimos fluir con otra persona. La fluidez en pareja nos proporciona la oportunidad de amoldarnos a los movimientos de la otra persona, haciendo que dos cuerpos se transformen en un solo ser, un ente nuevo, que nace de acuerdos sin palabras, de respeto inmemorial, de haces de luces coincidentes en un presente compartido, único, poderoso.

    Nos unimos en la verdad del otro,
    enlazados por cordones invisibles, etéreos.
    Sinuosas formas inventadas, Nunca vistas,
    jamás imaginadas.

    Extracto del libro  “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”

  • A través del ritmo y de la expresividad abrimos canales hacia nuestra identidad.

    A través del ritmo y de la expresividad abrimos canales hacia nuestra identidad.

    Cuando el ritmo se mete dentro de nuestra piel a través de nuestras células, nuestro cuerpo se torna presente, real. Músculos, huesos y órganos participan de la comunión de todos nuestros sistemas internos para darnos Identidad. La presencia que nos confiere nuestra corporeidad se hace movimiento en las alas de la música creadora, a través de su poder, nos comunicamos con nuestro interior profundo para expresarnos libres, sinceros, humanos.  La danza mueve nuestro cuerpo, y con él, nuestras emociones que salen reflejadas en la expresión de nuestro rostro, en la luz de la mirada, en la poesía que se encuentra en vivir un momento único, irrepetible, glorioso.

    ¡Invocamos a la alegría de vivir!
    ¡Que se venga con todos sus amigos!
    ¡Aquí estamos para ofrecerle una danza,
    para mostrarle que los seres humanos,
    somos divinos!

    Extracto del libro  “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”

  • Danzando en sintonía con el otro…

    Danzando en sintonía con el otro…

    El encuentro con otra persona es uno de los actos más puramente humanos. La mirada, los gestos, la presencia, son los caminos del reconocimiento del uno EN el otro. Cuando nos invitamos a danzar, descubrimos sutiles maneras de comunicación y nos transformamos en un ser diferente, formado por dos cuerpos en movimiento. La invitación de la Biodanza es a danzar con el corazón, con una sonrisa cómplice, con cada célula de nuestro cuerpo, entregarse a la dicha de renacer.

    En ausencia de coreografía,
    nos entregamos a la fascinación de este momento.
    Con mis gestos, te atraigo;
    con tu presencia, me cautivas.

    Extracto del libro  “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”

  • Moviéndonos en la gracia, la levedad, la potencia de la ascensión y la armonía es como llamamos a la Garza.

    Moviéndonos en la gracia, la levedad, la potencia de la ascensión y la armonía es como llamamos a la Garza.

    Elevándonos en vuelo ligero y grácil, vamos cambiando la manera de ver una situación cotidiana. Abriendo nuestro pecho hacia los espacios, es como conseguimos encumbrarnos a las alturas en donde es posible ver totalidad. Ascendiendo lentamente, vamos cambiando el punto de vista, vamos logrando la visión desde las alturas, en donde todo tiene otro cariz, se alivianan pesadas cargas, se liberan tensiones, se aligeran las rigideces de la razón. En la calma y la serenidad del vuelo gentil de nuestra garza, es como encontramos caminos insospechados de bienestar, de sosiego interior, de paz.

    Desde aquí cambian los colores, las formas.
    La serenidad, me acaricia con suaves mantos
    transparentes.
    La inspiración toca mis fibras más sutiles,
    llega la alegría.

    Extracto del libro  “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”