Autor: Luis Rojas

  • La levedad nos abre los caminos de la integración.

    La levedad nos abre los caminos de la integración.

    Cuando te mueves lentamente, cada célula de tu cuerpo recibe esta información de manera física y la reproduce en las otras facetas de tu vivir, se apaciguan las emociones, se dulcifica el intelecto, se equilibran los instintos, en un efecto en cadena que hace plena la vivencia propuesta en Biodanza. Dancemos en la lentitud y en la levedad procurándonos posibilidades ciertas de integración.

    Etéreos como la suavidad,
    livianos como nubes de verano,
    gentiles como una caricia,
    brillantes como la luna de abril.

    Extracto del libro “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”

  • Las danzas inducidas en biodanza nos posibilitan conectar con otras personas,

    Las danzas inducidas en biodanza nos posibilitan conectar con otras personas,

    hallando una sensación de fusión, generada por la música, el ambiente protegido y calificador.

    Al estar cerca de otras personas, tanto cerebro como corazón entran en una sincronía con los otros corazones cercanos, al danzar en ritmo común este efecto se potencia.


    El grupo conforma la matriz en donde ocurren las transformaciones, un ser nuevo que pulsa como un todo afectivo, cada participante principal elemento de este todo cambiante y en equilibrio.

    Somos los transformadores del universo,
    juntos nos hacemos poderosos,
    somos un nosotros de luz,
    parte del magnífico concierto de la existencia
    .

    Extracto del libro  “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”

  • En brazos de la melodía, nos reencontramos con la sensibilidad.

    En brazos de la melodía, nos reencontramos con la sensibilidad.

    Cada vez que movemos nuestro cuerpo con los dulces acordes de la melodía musical, dibujamos un encuentro de colores particulares desplegados en armoniosos destellos de luz. Con el toque de nuestras manos, invitamos al otro a compartir la alegría de estar vivos. Al son de nuestra mirada sincera, nos unimos en la delicadeza del momento presente. Se estremecen las máscaras, se dulcifican las armaduras, renace el corazón. Nos transformamos en sutileza, nos elevamos del suelo en una danza de ángeles, un regocijo para la vista, un regalo para la creación.

    Embelesados, descubriéndonos,

    nos deslizamos sobre delicadas nubes de realidad.

    Entre pasadizos secretos, con suaves movimientos,

    dibujamos la historia de nuestra vida.

    Extracto del libro  “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”

  • El ritmo común, crea vínculos en la comunidad.

    El ritmo común, crea vínculos en la comunidad.

    El ritmo común representa alianzas amigas en pos de un mismo objetivo. Cada vez que confiamos en el otro, el propósito a alcanzar está mas cerca, cada vez que hacemos partícipe al otro, el ánimo de llegar al final, se acrecienta; se provoca un movimiento hacia delante que proyecta nuestra luz y la lleva a iluminar caminos nuevos, posibilidades creativas de concretar la voluntad de la comunidad.

    Tomados de la mano,

    comenzamos un viaje al compás de la música,

    un diálogo silencioso,

    en el que sólo existe el presente, nosotros.

    Extracto del libro  “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”

  • La fluidez.

    La fluidez.

    nos conecta con nuestro interior, abre puertas para explorar el misterio de vivir..

    Ralentizando los movimientos nos comunicamos con nuestra expresión más esencial…

  • Nuestra presencia es parte importante de la identidad.

    Nuestra presencia es parte importante de la identidad.

    En el acto de exaltar mi presencia, implícitamente agradezco ser parte de la raza humana. Cada célula de las que componen el alma de mi ser, brilla con una intensidad diferente. Se trasparentan los muros, se aligeran las cargas ancestrales, se establece un vínculo con la naturaleza, un pacto sagrado con la existencia.
    En cada paso, miras adelante con coraje sereno, con pasión, con alegría, experimentando el placer de estar vivo. Inmerso en la paz de poder mostrar que lo sagrado reside en tu interior desde antes de nacer, que la luz de tu mirar se intensifica al enamorarte de ti mismo, que este acto de amor se transmite a los demás de manera natural y profunda, en una alianza con la especie.

    Somos creadores de luz,
    y nos hacemos reales al compartirla con los demás.
    Somos seres sagrados, nacimos así.
    Somos parte de una estrella, desde el principio de
    los tiempos.

    Extracto del libro  “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”

  • El sinergismo nos facilita el movimiento natural de nuestro cuerpo.

    El sinergismo nos facilita el movimiento natural de nuestro cuerpo.

    Cada vez que caminamos, acompasados por el sinergismo de brazos y piernas, ahorramos energía en el movimiento, facilitamos que todo nuestro ser se mueva hacia adelante, encontramos la fuerza necesaria para dar el paso siguiente hacia el encuentro de nuevos momentos, alcanzando objetivos y metas o simplemente disfrutando de un movimiento pleno de sentido.

    La mirada hacia el frente, el pecho disponible, el cuerpo sereno, conforman un único momento presente, es la vida, que nos llena de alegría y de vigor, que nos habla de la pertenencia a la especie humana.

    Sumergidos en la naturalidad de ser humanos,
    nos dirigimos a explorar un trozo de presente.
    Dando los pasos que nos sostendrán,
    en el camino hacia la totalidad.

    Extracto del libro  “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”

  • La fluidez nos muestra otros caminos, nuevas percepciones para renovar la mirada y el movimiento.

    La fluidez nos muestra otros caminos, nuevas percepciones para renovar la mirada y el movimiento.

    Cuando nos convertimos en un “fluido”, encontramos nuevas maneras de hacer las cosas, nos volvemos creativos reeditando la manera de caminar, la manera de ver, la manera de estar.

    Las formas de movernos cuando estamos fluyendo en soledad, cambian cuando decidimos fluir con otra persona. La fluidez en pareja nos proporciona la oportunidad de amoldarnos a los movimientos de la otra persona, haciendo que dos cuerpos se transformen en un solo ser, un ente nuevo, que nace de acuerdos sin palabras, de respeto inmemorial, de haces de luces coincidentes en un presente compartido, único, poderoso.

    Nos unimos en la verdad del otro,
    enlazados por cordones invisibles, etéreos.
    Sinuosas formas inventadas, Nunca vistas,
    jamás imaginadas.

    Extracto del libro  “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”

  • Las variaciones en el ritmo, nos hacen percibir nuestros potenciales creativos.

    Las variaciones en el ritmo, nos hacen percibir nuestros potenciales creativos.

    Cada vez que realizamos variaciones de movimiento con nuestro cuerpo, iniciamos un camino mas profundo dentro de nuestro ser, se agita y se nutre cada célula, se comienza a mover la creatividad, la armonía, se suavizan rigideces antiguas. Congregamos a nuestros instintos más básicos, más primordiales, a que nos acompañen en la senda andada. El ritmo enfatiza nuestra pertenencia a la tierra que nos sostiene, inicia un movimiento hacia las profundidades, arraigando, creando vínculos, generando lazos de protección, con raíces fuertes y sanas, que hacen crecer las abundantes semillas de nuestro interior.

    Somos concebidos en el ritmo del amor.
    Nacemos a la existencia
    inmersos en un mundo cambiante,
    pulsando al compás del universo.

    Extracto del libro  “La danza de la vida, una visión poética de los ejercicios de Biodanza”